Archivo de la categoría: POSTRES

LECHEFRITAS

1 l. de leche
1 rama de canela
10 cucharadas de azúcar
50 g. de Maizena o similar
50 g. de harina
1 cucharada de aceite de girasol
Harina y huevo batido
Aceite de oliva para freír
Azúcar y canela molidas

Diluir la harina con la Maizena y las cucharadas de azúcar en ? l. de leche. Hervir durante 5 minutos el resto de la leche con la canela, e incorporarla poco a poco colada, a la papilla elaborada anteriormente. Hervir la mezcla a fuego suave, sin dejar de remover, durante 10 minutos. Extenderla sobre una placa untada con el aceite de girasol y dejar que enfríe. Una vez fría, trocear la crema en cuadrados hermosos y pasarlos por harina y huevo batido. Freírlos a fuego medio en el aceite de oliva. Escurrir el exceso de grasa y espolvorearlas con azúcar y canela molidas.

TARTA DE MANZANA SIN CREMA

1 molde de tarta con el fondo cubierto de hojaldre, dejando unos centímetros que sobresalga a su alrededor
1 disco de hojaldre ligeramente más pequeño con el que cubrir la tarta
8 manzanas reinetas ácidas, tipo errezil o reineta
1 trozo hermoso de mantequilla
2 ramas de vainilla natural
1 huevo y 1 yema
2 cucharadas de azúcar
La ralladura de 1/2 limón

Pelamos las manzanas y las partimos en cuartos, eliminándoles su corazón duro con ayuda de un cuchillo afilado. Ponemos una sartén grande, a fuego suave, con la mantequilla y añadimos los cuartos de manzana y las ramas de vainilla abiertas en dos y rascados los granos de su interior, todo al fuego. Dejamos que se vayan dorando suavemente y se impregnen del aroma de la vainilla y la mantequilla. Es preferible al principio dorarlas ligeramente, para que tomen color caramelizado y luego terminarlas de hacer a fuego pausado. Más o menos calculamos unos 20 minutos al fuego. Las podemos hacer en dos tandas, para que no se nos apelmacen. Es mejor ir despacito. Una vez hechas, las retiramos y las dejamos enfriar. En un bol, mezclamos con unas varillas batidoras el huevo, el azúcar y la ralladura de limón, hasta que la mezcla espume, se vuelva un poco blanca y parezca una crema. Más o menos unos 10 minutos de muñeca. Entonces, ya frías las manzanas, las vamos colocando en el fondo del molde de hojaldre, a 1 centímetro del borde, de forma que queden bien prietas y ligeramente abombadas en su centro, es decir, vamos a hacer una típica tarta del oso Yogui, en el centro un poco abusada de manzanas. Una vez todas puestas, las cubrimos con la mezcla cremosa de huevos, azúcar y limón y colocamos encima el disco de hojaldre. Con el sobrante del hojaldre inferior, el de la base, vamos pellizcando hacia adentro y en todo su contorno el disco de hojaldre superior, como si fuera una empanada, sellándola. Con ayuda de una brocha y la yema batida, pintamos toda la superficie, haciendo unos agujeros con las púas de un tenedor, para que el vapor de la fruta salga al exterior y no se hinche la tarta. La horneamos a 200º unos 40 minutos, teniéndola los primeros 20 minutos cubierta con papel de aluminio, para que no se dore demasiado y retirándolo los últimos 20 de cocción. Ha de quedar dorada y muy jugosa en su interior. Comerla templada o a temperatura ambiente, no guardarla nunca en la nevera, para que el hojaldre no se reblandezca.

MASA DE PROFITEROLES

1/4 l. de agua
1 pizca de sal
60 g. de mantequilla
125 g. de harina
3 huevos

En una cazuela ponemos a hervir el agua, la sal y la mantequilla. Una vez hervido, retiramos del fuego y añadimos de golpe la harina tamizada, dando meneos con una cuchara de madera para hacer un masa lisa. La arrimamos de nuevo al fuego y la trabajamos a fuego suave hasta que se despegue de las paredes de la cazuela. La retiramos del fuego de nuevo y le vamos añadiendo los huevos uno a uno, dejando que se integren perfectamente en la masa, siempre antes de añadir el siguiente huevo.
Entonces metemos la masa en una manga con boquilla ancha y lisa y sobre una bandeja de horno ligeramente untada de aceite de girasol, hacemos mondonguitos del tamaño de una nuez o del tamaño que queramos, teniendo en cuenta que una vez en el horno duplicarán su volumen.
Los untamos ligeramente con una pizca de huevo batido y los horneamos a 190/200ºc. unos 20 minutos, sin abrir la puerta del horno en el transcurso de la cocción, para que no tengamos una catástrofe y de repente los profiteroles se apachurren y no se hinchen bien.
Los dejamos enfriar y los rellenamos como queramos, espolvoreándolos con azúcar en polvo. ¡Ala, todos a engordar, vivan los michelines!

MELOCOTÓN EN ALMÍBAR

10 melocotones
1?5 l. de agua
750 g de azúcar
1 rama da vainilla abierta en dos, rascados sus granos

Poner una cazuela amplia, en la que quepan bien prietos los melocotones, al fuego llena de agua a hervir. En el momento que surjan los hervores, introducimos los melocotones enteros dejando que estén en el agua unos 30 segundos. Pasados, los escurrimos y dejamos que enfríen para poder manipularlos. Una vez que los podamos coger con las manos, los pelamos cuidadosamente, ayudándonos de un cuchillo pequeño afilado. Colocamos 1?5 l. de agua y el azúcar en la misma cazuela donde hervimos los melocotones, además de la rama de vainilla. Arrimamos a fuego suave y en el momento que surjan los hervores dejamos que el almíbar hierva 5 minutos. Pasados, metemos los melocotones pelados y los dejamos por cada lado al menos 10 minutos. Los dejamos refrescar en el mismo almíbar, para que terminen de hacerse con la temperatura, sin escurrirlos.
Una vez fríos, podemos partirlos en dos y deshuesarlos, colocándolos de nuevo en el almíbar para comerlos.

TARTA DE QUESO CON MERMELADA DE HIGOS

Para el fondo:
2 huevos
100 g de mantequilla blanda, en pomada
100 g de azúcar
100 g de harina pastelera floja
1 pizca de levadura en polvo

Para el relleno:
3 terrinas de queso fresco San Millán o similar
1/4 l. de nata hervida
3 hojas de gelatina de pescado remojadas en agua y escurridas
6 higos secos, sin el rabo y picados en dados pequeños

Además:
1 molde de tarta de unos 24 cm. de diámetro
Mermelada de higos de buena calidad

Para el fondo: Mezclar todos los ingredientes en un bol y el resultado será una pasta que podremos untar en el fondo del molde. Introducimos el molde con esta pasta untada en el fondo y las paredes, dentro de un horno a 200º hasta que se dore, durante unos 15 minutos.

Para el relleno: Hervida la nata, le añadimos las gelatinas, que habrán estado a remojo unos 10 minutos para reblandecerse, bien escurridas. Se derretirán y la vertemos sobre el resto de ingredientes puestos en un bol. Mezclamos bien y vertemos esta mezcla sobre el fondo de tarta horneado y frío, dejando que cuaje a temperatura ambiente. Entonces, una vez fría, la cubrimos con la mermelada de higos ligeramente aligerada con unas gotas de agua o si nos hace más gracia, de algún licor. La extendemos por encima y listo.

FRAMBUESAS CON HELADO

750 g. de frambuesas bien maduras
1/2 l. de helado, al gusto

Asegurarnos de que las frambuesas estén libres de bichos y de su rabo, duro y espinoso. Si es necesario las pasamos volando por agua y las escurrimos delicadamente en un trapo. Las servimos bien frías, en boles, acompañadas del helado, muy blando. Si está duro como una roca es desagradable comerlo y habrá de mirarse la receta de cómo ablandar el heldao cuando está duro como un ladrillo.

COMPOTA NAVIDEÑA

2 l. de agua
1 l. de vino tinto de calidad
400 g de azúcar
1 astilla de canela
1/4 Kg. de orejones
1/4 Kg. de ciruelas pasas
1/4 Kg. de higos secos
1/4 Kg. de pasas
800 g. de peras de invierno o de manzana reineta

Poner una cazuela al fuego con el agua, el vino, el azúcar y la canela. Iniciar el hervor, suavemente e ir añadiendo los orejones que tendremos 20 minutos. Pasados, añadimos las ciruelas, los higos y las pasas, que tendremos 20 minutos más. Finalmente añadimos las peras o las manzanas peladas y troceadas, teniendo la compota hirviendo 20 minutos más. La dejamos templar y la comemos con helado o crema inglesa.

MERMELADA DE HIGOS

3Kg. de higos muy maduros y limpios
250 g. de azúcar moreno
12 cucharadas de agua
2 cucharadas soperas de ron añejo

A los higos les retiramos la punta dura que los une al árbol y cualquier resto de hojas o de hierba. Si es necesario los pasamos ligeramente por agua para eliminarles la suciedad. Los partimos en 4 pedazos -si tenemos paciencia, podemos hasta pelarlos, pero es un trabajo de chinos- y los colocamos todos juntos en una cazuela. Añadimos el azúcar y damos unas vueltas. Arrimamos a fuego suave y dejamos que la mezcla hierva suavemente unos 25 minutos, momento en el que apartaremos la olla del fuego. Cuando la mermelada esté bien fría, la rociamos con el ron, damos unas vueltas para que se integre bien y la guardamos en tarros bien cerrados en la nevera.

NATILLAS

1 l. de leche
8 yemas
1 cucharada de harina rasa
5 cucharadas de azúcar

Hervimos la leche con algún aroma que nos guste, canela, cáscaras de cítrico o 1 rama de vainilla abierta en dos y rascados sus granos. Una vez hervida la dejamos templar a un costado. En un bol mezclamos con unas varillas batidoras las yemas de huevo, la harina y el azúcar, debiendo quedar bien lisa la mezcla. Poco a poco, vamos añadiendo a esta mezcla y sin dejar de batir, sobre el bol, la leche recién hervida, pero lentamente, para que no se nos hagan grumos y quede bien liso. Una vez toda la leche añadida a la papilla de yemas, harina y azúcar, volcamos la mezcla a la cazuela en la que hirvió la leche y la arrimamos a fuego muy suave, sin dejar de dar vueltas con una cuchara de madera hasta que la natilla espese ligeramente, momento en el que la repartiremos en varios cuencos.
La vieja tradición de colocar encima un galleta y guardarla es macanuda. Así no hace una película superior oscura y la galleta hace de aislante o protector, impidiendo que caigan en el interior mollejas de ternera o criadillas de cordero.

TARTA DE MANZANA TATIN

6 manzanas golden, peladas y en 4 gajos, descorazonados y frotados con zumo de limón
125 g. de mantequilla blanda
150 g. de azúcar en polvo
1 vainilla abierta y rascados sus granos
250 g. de hojaldre estirado en un disco fino, del tamaño del molde de la tarta

Para hornear esta tarta usaremos una sartén de hierro, sin elementos plásticos para poder meterla en el horno y no montar un pifostio que nos queme la casa. La untamos con parte de la mantequilla, abundantemente por el fondo y las paredes. La vainilla la cortamos en dos y rascamos sus granos que meteremos en el vaso de una batidora junto con el azúcar, accionando la máxima potencia para obtener un azúcar vainillado muy aromático. Espolvoreamos parte de ese azúcar por el fondo de la sartén enmantequillada. Apoyamos 12 gajos de manzana en el fondo, bien apretadas y espolvoreamos más azúcar por encima, además de unos trozos de mantequilla, colocando una segunda capa de gajos de manzana hasta acabar con las otras 12. Volvemos a espolvorear, acabando con el azúcar y colocamos otros pedazos de mantequilla. Cubrimos la sartén con papel de aluminio y la introducimos al horno unas 2 horas a 160º, hasta que las manzanas se caramelicen en su propio jugo. Para verificar el punto de cocción bastará con atravesarlas con el filo de un cuchillo que deberá penetrar sin dificultad, además de que las manzanas tendrán un bonito y atractivo color dorado. Le retiramos el papel de aluminio. Si al sacar la sartén del horno vemos que nadan en mucho jugo, la colocamos a fuego suave hasta que reduzca y quede el fondo más seco. Dejamos que la sartén y las manzanas alcancen temperatura ambiente.
El hojaldre tiene que estar cortado del tamaño de la circunferencia de la sartén o un poco mayor. Jamás menor ya que con la cocción se contrae y nos dejaría las manzanas al descubierto. Lo colocamos sobre ellas, introduciendo los bordes hacia abajo, apretando bien para que se deslice alrededor de las manzanas. Lo pinchamos con un tenedor para que salga el vapor que desprendan las manzanas y metemos de nuevo la tarta al horno durante 30 minutos aproximadamente, a 170º Sacar del horno cuando todo el hojaldre este bien dorado y dejarla enfriar. Para desmoldar, colocar la sartén 30 segundos sobre el fuego para que se ablande y se suelten las manzanas del caramelo y voltearla sobre un plato, como si fuera una tortilla. Es una tarta que como habréis visto en la receta se hornea al revés. La podemos hacer también, de la misma forma, con melocotones, albaricoques, ciruelas hermosas o, incluso, con peras.