Archivo de la categoría: Postres a base de frutas

MELÓN CON HELADO

1/2 melón bien dulce
Helado o sorbete del gusto que nos apetezca, a base de nata o de zumos de fruta

Pelamos el melón y lo troceamos en dados pequeños, colocándolos en un bol grande o en varios pequeños. Los dejamos unos minutos en la nevera para que se refresquen. A la hora de comerlo, lo rociamos con el helado o el sorbete que habremos dejado fuera del congelador 1/2 hora antes de comerlo, para que esté bien cremoso. Le damos unas vueltas con una cuchara y lo comemos.

EMPANADILLAS DE PLÁTANO

20 discos de masa para empanadillas
5 plátanos medianos pelados y en dados muy pequeños
El zumo de 1 limón
1 nuez hermosa de mantequilla
1 cucharada de azúcar
Huevo batido

En una sartén añadimos el azúcar y lo caramelizamos suavemente sin que se queme. En el momento que veamos que adquiere un tono rubio, le añadimos la mantequilla y dejamos que se funda, añadiendo los plátanos cortados en dados muy pequeños. Los dejamos que se compoten a fuego alto, adquiriendo un tono tostado apetecible. Serán necesarios unos 15 minutos. 5 minutos antes de retirar la compota del fuego, añadimos el zumo de limón. Lo podemos aromatizar con canela o una pizca de nuez moscada. Dejamos enfriar el relleno de plátano. Estiramos los discos de pasta de empanadilla encima de la mesa, colocando en su interior una buena cucharada de relleno. Pintamos con huevo batido todo el extremo y las cerramos como si fueran medias lunas, pinzándolas o sellándolas con las púas de un tenedor. Las dejamos reposar en la nevera bien cubiertas. Podemos hacer dos cosas. Para que estén menos grasientas, pintarlas todas con huevo y hornearlas a 200º unos 15 minutos hasta que estén doradas, o emplear el método tradicional, fritas en abundante aceite de oliva bien caliente, como se y escurridas. Al servirlas podemos espolvorearlas con azúcar, quedan fantásticas.

MORAS CON ZUMO DE NARANJA Y OPORTO

500 g de moras limpias de su tallo
2 cucharadas de azúcar moreno
1/4 l. de zumo fresco de naranja recién exprimida
1 pizca de oporto

Lavamos las moras y las colocamos en un bol grande, rociándolas con el azúcar moreno. Las dejamos unos minutos en la nevera para que se refresquen. A la hora de comerlas, las rociamos con el zumo de naranja bien frío y ya en el plato, cuando estén servidas le añadimos un buen chorretón de Oporto. Las revolvemos y nos las jamamos.

PLÁTANO ASADO EN PAPILLOTE

8 plátanos pelados hermosos
1 pedazo hermoso de mantequilla blanda
4 cucharadas de azúcar
1 rama de vainilla abierta en dos y rascados sus granos
Unas gotas de ron o de algún licor al gusto
1 hoja de papel sulfurizado o de aluminio grande

Dividimos mentalmente el papel en dos y una de las partes la embadurnamos con la mantequilla. Pelamos los plátanos y los apoyamos sobre la mantequilla, espolvoreándolos con el azúcar y la rama de vainilla abierta. También rociamos con el ron o el licor elegido. Doblamos sobre sí la hoja y sellamos los bordes doblándolos perfectamente para cerrar herméticamente el sobre. Colocamos el papillote de papel sobre una bandeja de horno y lo introducimos en él unos 40 minutos a 200ºc. Para servir, abrimos cuidadosamente el papel, con cuidado de no quemarnos con el vapor que saldrá del interior, dejamos que se temple la fruta y la acompañamos con un buen helado o un yogur griego cremoso.

MORAS SALTEADAS CON HELADO

500 g de moras limpias de su tallo
2 cucharadas de azúcar moreno
1 cucharada de mantequilla
Unas gotas de zumo de limón o de vinagre de Módena.
Unas bolas de helado de yogur

Poner en una sartén el azúcar y volverlo caramelo a fuego suave. Ha de coger un tono dorado y nunca quemarse. En ese momento, añadimos la mantequilla, subimos el fuego e introducimos las moras, salteándolas y meneándolas hasta que veamos que se vuelve melosa y se recubre de una fina película brillante. Serán necesarios unos 30 segundos a fuego elevado. Antes de retirarlas de la sartén, añadir las gotas de zumo o de vinagre y repartirlas en unos boles. Colocar sobre ellas una bola de helado de yogur, que se derretirá y hará las veces de salsa.

PLÁTANOS ASADOS CON NUEZ MOSCADA

8 plátanos pelados hermosos
1 pedazo hermoso de mantequilla blanda
4 cucharadas de azúcar
1 pizca de nuez moscada rallada
Unas gotas de ron o de algún licor al gusto

Embadurnamos con mantequilla una fuente amplia en la que quepan los plátanos cómodamente. Apoyamos los plátanos pelados, espolvoreándolos con el azúcar y la nuez moscada. También rociamos con el ron o el licor elegido. Los horneamos a 200º unos 40 minutos, hasta que veamos que los plátanos quedan tiernos y melosos. Para servirlos, dejamos que se templen y los acompañamos con un buen helado o un yogur griego cremoso.

PERAS BELLA ELENA

Peras en almíbar
Helado de vainilla
Salsa de chocolate

Partimos la pera en almíbar en dos y le retiramos el tallo y el corazón. Colocamos media pera en almíbar en el fondo de una copa. Cubrimos con helado de vainilla bien cremoso y coronamos con la otra pera apretando para que quede bien fijada al helado. Cubrimos el conjunto con salsa de chocolate y servimos.

SANDÍA CON GRANIZADO DE SANDÍA

1 sandía hermosa, bien dulce y sabrosa

Partimos la sandía en dos, pelando una de las mitades. La otra la guardamos bien envuelta en la nevera. La mitad pelada, la partimos en pedazos gruesos, de un tamaño cómodo como para que entren por la boca de una licuadora de fruta, para hacer zumo. La licuamos y el zumo resultante lo ponemos en una bandeja ancha y con altura y la introducimos en el congelador, al menos unas 12 horas, para que quede el zumo duro como una piedra.
El día que comemos este postre, pelamos la otra mitad de la sandía y la partimos en dados pequeños, de un tamaño como para que nos entre en la boca. Metemos estos pedazos en varios boles pequeños y en la nevera, bien tapados, para que se refresquen. 1 minuto antes de servirlo, sacamos la bandeja congelada de zumo de sandía y con ayuda de las púas de un tenedor, rascamos la superficie provocando que el zumo se convierta en un granizado fresco y abundante. Rápidamente colocamos este granizado sobre la sandía, haciendo un montículo que se desmorone por los costados y lo servimos colocando en la punta unas hojas de menta fresca. Si lo acompañamos con un helado de limón o de naranja o del gusto que nos apetezca, el postre es alucinante. Fácil y muy fresco.