Archivo de la categoría: AVES Y CONEJO

ALITAS DE POLLO AL HORNO JAVI

1 Kg. de alitas de pollo sin la punta final asquerosilla
3 patatas medianas peladas y en rodajas
2 cebolletas medianas picadas
Sal, pimienta negra y nuez moscada
1 pizca de vino blanco
Aceite de oliva

Ponemos en una fuente de horno una pizca de aceite en el fondo, luego las patatas en rodajas y encima las cebolletas picadas. Echamos una pizca más de aceite. En un plato mezclamos la pimienta negra, la sal y la nuez moscada y una vez separadas las alitas de pollo en dos, las volteamos sobre la mezcla y las vamos colocando sobre el lecho de patatas y cebolletas, separadas, bien estiradas.
Echamos un chorretón de vino blanco y las horneamos, 40 minutos a 200ºc. Las comemos con la mano, en plan cerdo con una ensalada.

MAGRET DE PATO ASADO CON MANZANAS

4 magrets de pato fresco
4 dientes de ajo
4 manzanas peladas y cortadas en gajos gruesos, sin su corazón
1 pizca de zumo de limón
1 astilla pequeña de canela
1 nuez hermosa de mantequilla
1 pizca de azúcar
Sal

Cogemos las pechugas por el lado de la grasa y les marcamos con un cuchillo afilado un enrejado sin llegar a la carne. Así facilitaremos que se deshaga más fácilmente en la sartén. Colocamos una sartén al fuego muy leve con los dientes de ajo y las pechugas puestas por el lado de la grasa. Dejamos que muy despacito, se vaya derritiendo y conforme vemos que la sartén va conteniendo esa grasa, la vamos tirando y dejando las pechugas solas y secas, sin grasa, para seguir con la operación. Derritiendo así la grasa, sin dar vuelta al magret, estaremos unos 20 minutos, empezando pausado y subiendo ligera y moderadamente el fuego, pero sin que humee en absoluto en ningún momento. En el instante que veamos que la capa de grasa que queda en la pechuga es mínima, y que esta está tostada, podemos dar la vuelta a la pechuga y dejar que se haga por ese otro lado unos 30 segundos, justo para que coja un ligero color y pierda la sensación de crudo. El magret habrá mermado ligeramente de tamaño, quedando más pequeño. Los dejamos sobre un plato o una tabla y los cubrimos con un plato unos 3 minutos, para que el jugo que quede en su interior se reparta uniformemente por toda la pieza. Veremos que al cortarla el jugo que soltará será mínimo, por el perfecto asado y reposo y por haber cocinado los pedazos de carne sin sal. ¡Los sazonaremos una vez hechos en el plato! Acompañamos el magret con las manzanas salteadas de esta forma. Añadimos la nuez de mantequilla a una sartén y en el momento que se derrita y espume ligeramente, volcamos los gajos de manzana rociados de zumo de limón. Los salteamos a fuego medio, añadiendo la astilla de canela y el azúcar, dejando que adquieran una tonalidad dorada, sin quemarse. Unos 4 minutos al fuego. Justo al final podemos añadirles unas gotas de calvados o de brandy. Servimos estas manzanas con la carne de pato.

ALITAS DE POLLO CONFITADAS

32 alitas de pollo partidas por la junta, en dos
1/2 l. de aceite de oliva
1/2 l. de agua
1 pastilla de caldo concentrado de pollo
10 dientes de ajo
100 g. de beicon ahumado en dados

Colocar al fuego una cazuela amplia con unas gotas de aceite de oliva. Añadimos los dados de beicon y los dientes de ajo, dando unas vueltas al fuego. Entonces añadimos el aceite, la pastilla de caldo y el agua y dejamos que comience a hervir. En ese preciso momento bajamos el fuego al mínimo e introducimos las alitas de pollo, debiendo quedar cubiertas. Si no es así añadimos más agua y aceite. Las dejamos unas 2 horas a temperatura constante, sin hervir nunca, hasta que veamos que la carne se despega del hueso. Las dejamos enfriar en el mismo caldo de cocción. Para comerlas las escurrimos, las atemperamos en un microondas, por ejemplo y las comemos acompañadas de salsa all-i-oli, una ensalada o en bocadillo, deshuesadas.
Podemos sustituir el aceite de oliva por grasa de pato y el agua por caldo natural, pudiendo también sumergir al inicio unas ramas de tomillo o de romero para que aromaticen el conjunto.

MOLLEJAS DE PATO CONFITADAS SALTEADAS CON CEBOLLA Y PATATAS

1 Kg. de mollejas de pato confitadas en grasa (en conserva)
2 cebollas cortadas en finas tiras
5 patatas hermosas peladas y cortadas en rodajas gruesas
Sal
Perejil picado

Escurrimos al máximo las mollejas confitadas de su grasa. Colocamos una cucharada de grasa de pato en una sartén amplia y la arrimamos a fuego vivo, con las cebollas en tiras. Sazonamos ligeramente y dejamos que se cocinen hasta que veamos que se ponen doradas y tiernas. Entonces añadimos a la cebolla las mollejas escurridas de su grasa y partidas en láminas, dejando que cojan calor, a fuego ahora más suave. Con el exceso de grasa que retiraremos de la sartén y con otra parte de grasa de la que quedará en la lata, freímos las patatas cortadas en gruesas rodajas, que previamente habremos lavado en agua y escurrido para eliminar el almidón. Tienen que quedar bien crujientes y tiernas en su interior. Las escurrimos. Nos preocupamos de que las mollejas están bien calientes y de retirar el exceso de grasa de la sartén. Al encebollado y las mollejas le añadimos las patatas fritas, dando unas vueltas para que se mezclen bien y las espolvoreamos con abundante perejil picado. Rectificamos el sazonamiento y servimos.

ALITAS DE POLLO FRITAS

32 alitas de pollo partidas en dos, por la junta -que lo haga el carnicero-
Zumo de limón
Perejil picado
1 punta de miel
4 dientes de ajo aplastados
1 pizca de salsa de soja
Harina y sal
4 dientes de ajo con piel
Aceite de oliva para freír

Sazonamos alegremente las alitas de pollo y las colocamos en un bol, rociándolas con zumo de limón, la salsa de soja, la miel, el perejil picado y los dientes de ajo aplastados. Dejamos en reposo en la nevera un par de horas. Pasadas, escurrimos los trozos de pollo y los enharinamos ligeramente, sacudiendo el exceso. En una sartén colocamos abundante aceite de oliva al fuego y sumergimos los dientes de ajo con piel, calentando pausadamente para que se aromatice. A los 5 minutos de fuego medio, avivamos la intensidad y dejamos que el aceite se caliente, retirando los ajos si vemos que van a quemarse, puesto que dejarán mal gusto en el aceite. Freímos las alitas de forma que queden muy tostadas, escurriéndolas en papel absorbente. Las servimos con ensalada o patatas fritas. Quedan muy buenas untadas en salsa all-i-oli.

MOLLEJAS DE PATO CONFITADAS SALTEADAS CON SETAS

1 Kg. de mollejas de pato confitadas en grasa
2 cebollas cortadas en finas tiras
1/2 Kg. de setas de temporada, champiñones, setas de cardo, etc.
Sal
Perejil picado

Escurrimos al máximo las mollejas confitadas de su grasa. Colocamos una cucharada de grasa de pato en una sartén amplia y la arrimamos a fuego vivo, con las cebollas en tiras. Sazonamos ligeramente y dejamos que se cocinen hasta que veamos que se ponen doradas y tiernas. Entonces añadimos a la cebolla las setas que habremos limpiado y troceado en pedazos medianos, bajamos el fuego y dejamos que se rehoguen lentamente unos 30 minutos. Pasados, añadimos las mollejas escurridas de su grasa y partidas en láminas, dejando que cojan calor, a fuego ahora más suave. Retiramos el exceso de grasa de la sartén. Nos preocupamos de que las mollejas estén bien calientes y las espolvoreamos con abundante perejil picado. Rectificamos el sazonamiento y servimos.

PECHUGAS DE POLLO CON JAMÓN Y QUESO

8 filetes de pechuga de pollo, abiertas en libro, para poder rellenarlas
8 lonchas hermosas de jamón cocido o ibérico, según el presupuesto
8 lonchas finas de queso graso de fundir
Aceite de oliva
4 dientes de ajo aplastados
Harina y huevo batido
Sal

Sazonamos las pechugas de pollo abiertas sobre una mesa de trabajo. Colocamos en el centro una loncha de jamón y sobre ella la de queso. Cerramos la pechuga de forma que quede en su interior, bien encerrado, el relleno de jamón y queso. Las sazonamos exteriormente. Arrimamos una sartén con los dientes de ajo y 1 dedo de aceite como para fritura. Dejamos que se caliente pausadamente para que coja sabor a ajo y vamos subiendo gradualmente la intensidad hasta que esté muy caliente. Retiramos los ajos y en ese aceite vamos friendo las pechugas pasadas por harina y huevo batido, de forma que queden bien doradas. Las escurrimos y las servimos con muchos pimientos verdes de Gernika fritos o una ensalada verde. Si además las acompañamos con patatas fritas, aupa Atlhetic, Erreala, Osasuna y aupa hasta los remeros de Hendaia. Podemos añadir al huevo batido una parte de ajo picado y abundante perejil picado, antes de empapar en él las pechugas, para que una vez fritas tengan aún un gusto mucho más sabroso.

MUSLO DE PATO CONFITADO AL HORNO CON HONGOS

4 muslos de pato confitado en su grasa, en conserva
1 receta de hongos salteados
Sal

Escurrimos la mayor parte posible de la grasa adherida a los muslos de pato. Los colocamos en una bandeja de horno, cubierta de papel de aluminio y la introducimos al horno, a unos 200º hasta que veamos que la piel del pato adquiere un tono tostado y doradito. El papel de aluminio evitará que la grasa humee demasiado en contacto con la bandeja de horno caliente, además de evitar que tengamos luego que frotar como condenados. Podemos guardar la grasa de pato para freír unas patatas en otra ocasión.
Tenemos que saber que los muslos de pato ya están cocinados en la lata, confitados a fuego lento en su grasa y que lo único necesario para comerlos es lo que hemos hecho, tostar su piel. Acompañamos los muslos de pato tostados y ligeramente sazonados con los hongos salteados.

PECHUGAS DE POLLO REBOZADAS CON PIMIENTOS

8 filetes de pechuga de pollo
1 pizca de leche
Perejil picado
4 dientes de ajo aplastados
Aceite de oliva
Harina y huevo batido
Sal
Pimientos de Gernika fritos

Sazonamos las pechugas de pollo y las dejamos en una fuente cubiertas con leche, perejil picado y los dientes de ajo aplastados. Así al menos 1 hora. Pasada, escurrimos los filetes, rescatamos los ajos y la leche se la damos al minino o al perrito. Arrimamos una sartén con los dientes de ajo y 1 dedo de aceite como para fritura. Dejamos que se caliente pausadamente para que coja sabor a ajo y vamos subiendo gradualmente la intensidad hasta que esté muy caliente. Retiramos los ajos y en ese aceite vamos friendo las pechugas pasadas por harina y huevo batido, de forma que queden bien doradas. Las escurrimos y las servimos con muchos pimientos verdes de Gernika fritos. Si no es temporada de pimiento pequeño, con tiras de pimiento verde anchas y largas, fritas en aceite muy caliente. Podemos añadir al huevo batido una parte de ajo picado y abundante perejil picado, antes de empapar en él las pechugas, para que una vez fritas tengan aún un gusto mucho más sabroso.

MUSLO DE PATO CONFITADO AL HORNO CON UVAS

4 muslos de pato confitado en su grasa, en conserva
2 racimos de uvas hermosos
1 pizca de mantequilla
1 pizca de azúcar
Sal

Escurrimos la mayor parte posible de la grasa adherida a los muslos de pato. Los colocamos en una bandeja de horno, cubierta de papel de aluminio y la introducimos al horno, a unos 200ºc. hasta que veamos que la piel del pato adquiere un tono tostado y doradito. El papel de aluminio evitará que la grasa humee demasiado en contacto con la bandeja de horno caliente, además de evitar que tengamos luego que frotar como condenados. Podemos guardar la grasa de pato para freír unas patatas en otra ocasión.
Tenemos que saber que los muslos de pato ya están cocinados en la lata, confitados a fuego lento en su grasa y que lo único necesario para comerlos es lo que hemos hecho, tostar su piel. Acompañamos los muslos de pato tostados y ligeramente sazonados con las uvas salteadas, hechas de la siguiente forma. Desgranamos los racimos de uvas y lavamos los granos. En una sartén amplia añadimos el azúcar y colocamos a caramelizar, momento en el que añadimos la mantequilla para que se funda con el caramelo. Esto lo hacemos a fuego suave. Entonces subimos el fuego y añadimos los granos de uva, sin dejar de menearlos, para que cojan una ligera temperatura, sin riesgo de que se rompan. Es importante que no de deshagan por un exceso de fuego. Será suficiente con un minuto de fuego vivo. Servimos con la carne.