Archivo de la etiqueta: Queso

HONGOS CRUDOS EN ENSALADA CON QUESO IDIAZABAL

1 Kg. de hongos crudos
12 cucharadas de aceite de oliva virgen
2 cucharadas de vinagre de sidra
1 trozo hermoso de queso Idiazabal curado
Sal y pimienta recién molida

Con ayuda de un pelador de patatas, obtenemos del trozo de queso láminas finas de queso. Las reservamos.
Limpiamos las setas como hemos explicado. Separamos los tallos de los sombreros. Picamos los tallos. En una sartén añadimos 2 cucharadas de aceite de oliva y arrimamos a fuego fuerte. Añadimos los tallos picados y una pizca de sal, rehogando fuerte para que cojan color y queden un poco cruditos en su interior. Pasado 1 minuto, aún al fuego, añadimos el vinagre y dejamos que se evapore, dejando sólo el gusto. Retiramos rápido. Añadimos estas setas salteadas a una taza en la que tenemos las otras 10 cucharadas de aceite de oliva. Es la vinagreta.
Cortamos los sombreros limpios con ayuda de un cuchillo en láminas de 1/2 cm. de grosor. Los estiramos todos sobre una bandeja amplia, los sazonamos con una sal gruesa de calidad y rociamos todas las láminas con la vinagreta preparada con anterioridad. Cubrimos el conjunto con las láminas de queso finas y servimos.

HONGOS CRUDOS EN ENSALADA CON PARMESANO

1 Kg. de hongos crudos
12 cucharadas de aceite de oliva virgen
2 cucharadas de vinagre de sidra
1 trozo hermoso de queso Parmesano
Sal y pimienta recién molida

Con ayuda de un pelador de patatas, obtenemos del trozo de queso láminas finas de queso. Las reservamos.
Limpiamos las setas como hemos explicado. Separamos los tallos de los sombreros. Picamos los tallos. En una sartén añadimos 2 cucharadas de aceite de oliva y arrimamos a fuego fuerte. Añadimos los tallos picados y una pizca de sal, rehogando fuerte para que cojan color y queden un poco cruditos en su interior. Pasado 1 minuto, aún al fuego, añadimos el vinagre y dejamos que se evapore, dejando sólo el gusto. Retiramos rápido. Añadimos estas setas salteadas a una taza en la que tenemos las otras 10 cucharadas de aceite de oliva. Es la vinagreta.
Cortamos los sombreros limpios con ayuda de un cuchillo en láminas de 1/2 cm. de grosor. Los estiramos todos sobre una bandeja amplia, los sazonamos con una sal gruesa de calidad y rociamos todas las láminas con la vinagreta preparada con anterioridad. Cubrimos el conjunto con las láminas de queso finas y servimos.

ENSALADA DE TOMATE CON QUESO DE CABRA

4 tomates maduros
1 queso de cabra fresco en dados medianos
2 cucharadas de vinagre de sidra
8 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen
Sal

Eliminar el pedúnculo de los tomates y con mucha precaución, ayudándonos de un cuchillo afilado, pelarlos de manera que sólo nos quede el fruto y su pulpa roja. La peladura del tomate, la desechamos. El tomate pelado en ensalada, sabe mucho más rico, aunque tenga un poco más de trabajo que el trocearlo, sin más.
Cortarlos en dos, apoyar su parte plana contra la tabla de la mesa y cortarlos en gruesas rodajas. Disponerlas en un plato o fuente. Desperdigar por encima los dados de queso. Sazonar muy ligeramente. Aliñar la ensalada con el vinagre de sidra y el aceite de oliva virgen.

ENSALADA DE TOMATE Y MOZZARELLA

4 tomates maduros
1 queso mozzarella fresco en dados
2 cucharadas de vinagre de sidra
8 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen
Sal

Eliminar el pedúnculo de los tomates y con mucha precaución, ayudándonos de un cuchillo afilado, pelarlos de manera que sólo nos quede el fruto y su pulpa roja. La peladura del tomate, la desechamos. El tomate pelado en ensalada, sabe mucho más rico, aunque tenga un poco más de trabajo que el trocearlo, sin más.
Cortarlos en dos, apoyar su parte plana contra la tabla de cocina y cortarlos en gruesas rodajas. Disponerlas en un plato o fuente. Desperdigar por encima los dados de queso. Sazonar muy ligeramente. Aliñar la ensalada con el vinagre de sidra y el aceite de oliva virgen.
A este tipo de ensaladas con queso fresco les viene muy bien las hierbas como el perejil, la albahaca o el orégano frescos, troceadas toscamente y desperdigadas por encima. Que cada cual haga lo que le plazca.

PASTA GRATINADA CON QUESO

3 dientes de ajo picados
4 cucharadas de aceite de oliva
Perejil picado
1/4 l. de nata líquida
600 g de pasta recién cocida, al gusto (para este tipo de platos con salsa van bien los espaguetis o tagliatelles)
Abundante queso graso rallado
En una sartén añadimos el aceite y los dientes de ajo laminados, arrimando a fuego muy suave. Dejamos que los ajos se vayan haciendo muy despacito e impregnen de sabor el aceite. Pasados unos 10 minutos, subimos la intensidad del fuego y dejamos que los ajos se doren ligeramente. Entonces añadimos la pasta recién cocida y escurrida y la salteamos, para que se le infiltre el sabor del ajo y el aceite. Espolvoreamos el perejil y los introducimos en una fuente de horno, rociándolos con la nata. Los espolvoreamos con abundante queso rallado y los gratinamos hasta que formen en la superficie una costra dorada y apetitosa. Servimos.

HABAS CRUDAS EN ENSALADA CON QUESO DE CABRA

1 Kg. de habas crudas, peladas, a poder ser tiernas y pequeñas
1 queso mediano de cabra tierno, cortado en dados
6 cucharadas de aceite de oliva virgen
El zumo de 1/2 de limón
Sal y pimienta recién molida
Si las habas son muy pequeñas bastará con lavarlas en agua. Si son muy hermosas, habrá que armarse de paciencia, a pesar de que el trabajo valdrá la pena. Ponemos agua salada a hervir y en el momento que surjan los hervores volcamos las habas. Una vez vuelto el hervor de nuevo, contamos 1/2 minuto y las escurrimos, sumergiéndolas en agua helada ligeramente salada con hielos. Ya frías, las escurrimos del agua y lo engorroso, les retiramos una a una la piel, pinzándolas con las yemas de los dedos, dejando que el grano reviente y surja el grano verde intenso y sabroso. Es una pelmada, pero si son grandes, la piel es muy dura.
Una vez peladas o si son pequeñísimas, lavadas y secas, las colocamos en un bol con los dados de queso. En una taza mezclamos el zumo con la sal y la pimienta. Batimos con un tenedor y añadimos el aceite de oliva. Regamos con este aliño las habas y las mezclamos bien, dejándolas reposar en la nevera al menos 5 minutos. No mucho más, porque el ácido del limón mata el color de las habas. Las acompañamos con pan tostado y mantequilla fresca.

ESPÁRRAGOS TRIGUEROS SALTEADOS CON IDIAZABAL

2 mazos de espárragos trigueros
2 cucharadas de mantequilla
1 cucharada de aceite de oliva
1 trozo de queso Idiazabal recién rallado
Sal
Eliminar a los espárragos la base dura y terrosa. Esta operación suele hacerse doblándolos desde la base, con las manos. El espárrago rompe por donde está terso y así se desecha la base dura. Pelarlos. Si son muy gruesos, los partimos en dos, a lo largo. Colocar una sartén a fuego medio y añadir la mantequilla, hasta que veamos que comienza a espumar. Colocamos los espárragos, de forma que todos toquen el fondo de la sartén. Si es necesario, los hacemos en varias tandas. Los vamos volteando despacio, de forma que se vayan haciendo suavemente. Los últimos 5 minutos subimos ligeramente el fuego, con precaución de que no se nos queme la grasa. Añadimos la cucharada de aceite de oliva. Han de estar aproximadamente unos 6 minutos, dependiendo del grosor y la intensidad del fuego. De todas formas, la mejor manera de comprobar la cocción es comerse uno. Los sazonamos.
En el momento de sacarlos del fuego, los espolvoreamos con el queso rallado, delicadamente, puesto que no debe de quedar una papilla, justo un hilo de queso encima de cada espárrago. La eyaculación llegará si una vez terminado, se nos ocurriera y pudiéramos espolvorear la superficie de lascas finas de trufa negra de invierno. Pero eso ya es hablar con miss Noruega.

COGOLLOS CON SALSA DE QUESO

12 cogollos bien prietos y limpios
1 diente de ajo pelado y picado
2 cucharadas soperas de vinagre de sidra
2 cucharadas de queso tipo Cabrales o similar (queso azul)
8 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen
Sal
Introducir en una taza o si no nos importa manchar, en el vaso de una batidora, el queso, el aceite de oliva virgen, el ajo picado, el vinagre y la sal, accionando la máxima potencia, de manera que el resultado sea una vinagreta cremosa y ligada. Si lo hacemos en una taza mezclamos todo con ayuda de las púas de un tenedor.
Limpiar los cogollos eliminando la base y las hojas exteriores. Cortarlos en cuartos y deshojarlos, introduciéndolos en abundante agua adicionada de unas gotas de vinagre o de lejía. Una vez limpios, escurrirlos y secarlos concienzudamente. Rociar los cogollos depositados sobre un plato con la vinagreta de queso y dejarlos reposar una media hora, para que se empapen lo más posible con la salsa de queso. Incluso si los vamos volteando cada cierto tiempo, mejor.

ENDIBIAS EN ENSALADA CON VINAGRETA DE QUESO

12 endibias de tamaño medio
1 taco de queso azul, tipo Roquefort o Cabrales, de unos 200 g
4 cucharadas de vinagre de sidra
12 cucharadas de aceite de oliva
Una pizca de pimienta molida
Hemos de elegir endibias bien frescas, que no tengan las puntas de las hojas marchitas y que además estén bien prietas. Les cortamos la base, de forma que se puedan soltar en hojas, hasta el centro de su cogollo y por la mitad. Las introducimos en abundante agua adicionada de unas gotas de lejía o vinagre y las limpiamos escrupulosamente, escurriéndolas con agua limpia. Las secamos con cuidado, con ayuda de un trapo o un centrifugador manual de lechugas. Metemos en el vaso de una batidora el vinagre, el aceite y el queso y accionamos la máxima potencia hasta obtener una salsa lisa, cremosa y untuosa.
Colocamos las hojas de endibia limpias en una ensaladera, las pimentamos y las rociamos con la salsa recién hecha. Damos unas vueltas, dejamos unos minutos que se empapen del aliño y servimos la ensalada rápidamente.

TOSTAS GRATINADAS DE QUESO, CÓMO HACER

1 Kg. de queso Gruyère
6 yemas de huevo + 4 huevos
4 cucharadas de nata doble, espesa y en su defecto nata líquida
Sal y pimienta
Le quitamos la cáscara al queso. Lo partimos en trozos menudos y lo metemos en el vaso de una batidora grande de golpe o en varias veces, con el resto de ingredientes, batiendo enérgicamente hasta obtener una masa amarillenta y compacta. Esta masa es moldeable, la podemos racionar y amasar, colocándola sobre tostas de pan, en tartaletas de hojaldre, etc. y gratinándolas en el horno para que se dore y el queso quede tierno, fondante y caliente. Queda muy rico.