Archivo de la categoría: VERDURAS, LEGUMBRES Y HORTALIZAS

AMANITAS CESÁREA SALTEADAS

1 Kg. de Amanitas cesárea limpias y troceadas en pedazos medianos
6 cucharadas de aceite de oliva
1 diente de ajo picado
1 pizca de perejil picado
Sal

Ponemos en una cazuela a fuego fuerte el aceite. Añadimos las Amanitas cesárea y una pizca de sal y dejamos que se cocinen despacio, sin dejar de dar vueltas, hasta que veamos que quedan tostadas. Si están húmedas o contienen mucho agua, habrá que dejar que se reduzca poco a poco y evapore toda, para que queden secas y sobre todo, sin aspecto baboso. Dicen los entendidos que la Amanita cesárea está lista cuando el aceite queda limpio, lo que demuestra que el jugo de la seta se ha ido.
Unos minutos antes de retirarlos del fuego, añadimos el ajo picado y rectificamos el sazonamiento. Al servirlos los espolvoreamos de perejil.
Por ser esta seta muy sutil y aromática, hay muchos que no la emplean con el ajo. Es cuestión de gustos.

VAINAS CON JAMÓN

1 Kg. de vainas
3 patatas hermosas partidas en ocho pedazos cada una
6 cucharadas soperas de aceite de oliva
2 lonchas gruesas de jamón cortadas en dados
4 dientes de ajo laminados
Agua y sal

Limpiar y cortar las vainas en dos tiras a lo largo, retirándoles los hilos y los dos extremos. Ponerlas a cocer con las patatas en abundante agua hirviendo con sal, sin taparlas, por espacio aproximado de unos 12 minutos, desde que surjan los borbotones. Escurrirlas y colocarlas en una fuente aún humeantes.
En una sartén colocar el aceite y dorar en él los dados de jamón. Una vez tostados, volcamos los ajos laminados, hasta que se doren. Lo vertemos todo sobre las vainas y las patatas recién cocidas, mezclamos perfectamente y servimos.

PIMIENTOS DEL PIQUILLO RELLENOS DE MANOS DE CERDO

1 receta de manos de cerdo guisadas deshuesadas, en su salsa
2 latas de pimientos del piquillo
1 cabeza de ajos
Aceite de oliva
4 cebolletas hermosas picadas
1 diente de ajo picado
Sal

Abrimos las latas y escurrimos los pimientos. Los colocamos en una sartén amplia, que cubran bien el fondo, junto con los dientes sueltos de la cabeza, sin pelar y cubiertos de aceite de oliva.
Los arrimamos a fuego suave de forma que surjan tímidamente pequeños hervores en su superficie, siempre controlando que la intensidad del fuego sea muy baja. Los tendremos así aproximadamente 1/2 hora, dándoles continuas vueltas con ayuda de dos tenedores, sin pincharlos, para que se confiten por ambas caras. Veremos que los pimientos enturbian el aceite y conforme se van confitando van acumulando en su superficie pequeños rastros de jugo caramelizado y el aceite se va limpiando. Es entonces el momento de retirarlos.
Los escurrimos con cuidado de que no se rompan, puesto que estarán muy frágiles. El aceite lo reservamos para confitar pimientos en otra ocasión o para freírlos posteriormente. Los dejamos enfriar. Hacemos el relleno, mientras se confitan los pimientos.
Ponemos a calentar en una cazuela una pizca del aceite usado anteriormente y metemos a pochar las cebolletas y el ajo picado, con una pizca de sal. Dejamos que se hagan a fuego lento al menos durante 30 minutos, que cojan un ligero toque dorado. Mientras escurrimos las manos de la salsa y las picamos, reservando la salsa, que utilizaremos para acompañar con los pimientos. Una vez la verdura pochada, la escurrimos para eliminar la grasa, la volvemos a meter en la cazuela y le añadimos las manos picadas. Lo ligamos bien, dando unas vueltas y dejando que hierva ligeramente al fuego para que se reduzca y espese. Rectificamos el sazonamiento si fuera necesario. Es el relleno de los pimientos.
Entonces, los rellenamos, con cuidado para que no se rompan más o revienten. Los podemos dejar así y salsearlos una vez los calentemos en el horno microondas o convencional con la salsa de manitas caliente, o pasarlos por harina y huevo y rebozarlos en aceite de oliva caliente, bien fritos. Y luego, también, sumergirlos en la salsa de manos caliente.
La primera opción es más ligera y liviana, quizás para servirse emplatada, tipo restaurante y la segunda opción es más de cazuela, además de que al rebozarse los pimientos estos estarán más sujetos y será más difícil que se les escape el relleno. De una forma u otra, los servimos.

COLMENILLAS A LA CREMA

3/4 Kg. de colmenillas frescas
1 cucharada de mantequilla
El zumo de 1/2 de limón
1 cebolleta pequeña picada
1/2 l. de nata líquida.
Perejil picado
Sal

Ponemos en una cazuela baja las colmenillas bien limpias, junto con la mantequilla, la cebolleta, la sal y el limón, dejando hervir a fuego suave por espacio de 10 minutos. Pasado este tiempo, añadimos la nata líquida y la dejamos reducir unos 15 minutos a fuego suave hasta que se vuelva cremosa y se reduzca. Probamos el sazonamiento y añadimos el perejil picado.

VAINAS CON PATATAS

1 kg de vainas
3 patatas hermosas partidas en ocho pedazos cada una
8 cucharadas soperas de aceite de oliva
4 dientes de ajo laminados
Agua y sal

Limpiar y cortar las vainas en dos tiras a lo largo, retirándoles los hilos y los dos extremos. Ponerlas a cocer con las patatas en abundante agua hirviendo con sal, sin taparlas, por espacio aproximado de unos 12 minutos, desde que surjan los borbotones. Escurrirlas y colocarlas en una fuente aún humeantes.
En una sartén hacer un refrito con el aceite y dorar en él los ajos laminados. Lo vertemos sobre las vainas y las patatas recién cocidas, mezclamos perfectamente y si acaso añadimos una pizca más de sal. Servir.

PIMIENTOS DEL PIQUILLO SALTEADOS

2 latas de pimientos del piquillo
5 cucharadas de aceite de oliva
6 dientes de ajo laminados
Perejil picado
Sal

Escurrimos los pimientos de las latas. En una sartén con el aceite, doramos los filetes de ajo y en el momento que estén, antes de que se nos quemen, añadimos los pimientos y una pizca de sal. Los dejamos a fuego suave, sin dejar de dar vueltas, hasta que veamos que el jugo que sueltan se reduce y evapora, quedando la grasa limpia y los pimientos ligeramente oscuros y con la carne mucho más confitada. Tardaremos unos 30 minutos. Los espolvoreamos con perejil picado y los servimos como guarnición o en ensalada, tibios y con algún tropezón elegante por encima (bonito en láminas, ventrescas, sardinillas en aceite, unas mollejas salteadas, etc.)

HONGOS A LA CREMA

1 Kg. de hongos frescos
1 cucharada de mantequilla
El zumo de 1/2 de limón
1 cebolleta pequeña picada
1/2 l. de nata líquida.
Perejil picado
Sal

Ponemos en una cazuela baja los hongos bien limpios, junto con la mantequilla, la cebolleta, la sal y el limón, dejando hervir a fuego suave por espacio de 10 minutos. Pasado este tiempo, añadimos la nata líquida y la dejamos reducir unos 15 minutos a fuego suave hasta que se vuelva cremosa y se reduzca. Probamos el sazonamiento y añadimos el perejil picado.

VAINAS REHOGADAS CON PIMENTÓN

1 Kg. de vainas
2 cebolletas pequeñas picadas
7 cucharadas soperas de aceite de oliva
2 cucharaditas pequeñas de pimentón dulce de la vera
5 dientes de ajo laminados
Agua y sal

Limpiar y cortar las vainas en dos tiras a lo largo, retirándoles los hilos y los dos extremos. Ponerlas a cocer en abundante agua hirviendo con sal, sin taparlas, por espacio aproximado de unos 12 minutos, desde que surjan los borbotones. Escurrirlas y reservarlas en una fuente aún humeantes.
Mientras en una sartén colocar el aceite y dorar en él la cebolla con una pizca de sal. Una vez pochada, volcamos los ajos laminados, hasta que se doren. En ese momento retiramos la sartén del fuego y añadimos el pimentón, dando unas vueltas para que no se queme. Rápidamente añadimos a este refrito las vainas calientes y recién cocidas y le damos unas vueltas para que se empapen bien, mezclamos perfectamente y servimos. Si hace falta rectificar el sazonamiento, añadimos unos granos de sal.

PIMIENTOS MORRONES ASADOS

15 pimientos morrones rojos
1 cabeza de ajos
1 chorretón de aceite de oliva
Sal

Lavamos los pimientos en agua y los secamos. Los dejamos enteros, sin quitar ni rabo ni pepitas ni ná. Soltamos los ajos de la cabeza, dejándolos con su piel. Colocamos los pimientos y los ajos en una placa de horno y los espolvoreamos con una pizca de sal, embadurnándolos con aceite de oliva. Los manoseamos bien, para que se empapen perfectamente y le añadimos una pizca de agua en el fondo. Los introducimos al horno a 200º aproximadamente 45 minutos, hasta que veamos que se asan y sueltan un jugo dorado. Ojo con el exceso de cocción porque si se secan luego no hay quien los pele. Los dejamos templar fuera del horno, hasta que los podamos manejar con las manos y los pelamos, eliminando la pepitas. Es más fácil pelarlos si los hemos dejado en una bandeja o en un bol tapados o cubiertos con un trapo hasta que se enfríen lo suficiente. Colamos el jugo del asado y lo vertemos sobre las tiras de pimiento asado. Rescatamos los ajos asados, pelados y los incorporamos también a los pimientos. Los podemos comer calientes, ligeramente sazonados o fríos, en ensalada, solos o con cualquier guarnición que nos apetezca.

HONGOS AL HORNO

1 Kg. de hongos de tamaño medio, firmes y limpios
1 cebolleta picada
2 dientes de ajo picados
5 cucharadas de aceite de oliva
Perejil picado
Sal

Por un lado limpiar los tallos y por otro los sombreros. Los sombreros también han de limpiarse bien por la parte de los filamentos, de todo tipo de suciedades y la parte superior hay que limpiarla con un trapo humedecido para eliminar tierras, partes arenosas y sobre todo piedras, palitos y hierbas que se quedan incrustados en el hongo.
Poner a pochar a fuego medio en una cazuela, durante al menos 15 minutos, la cebolleta y los ajos con una pizca de sal y 3 cucharadas de aceite. Entonces le añadimos los tallos de hongo cortados en rodajas finas y los salteamos durante 10 minutos más. Reservar este salteado bien escurrido en una bandeja que pueda ir al horno. Cubrirlo con los sombreros de hongo crudos. Sazonarlas, rociarlas con las 2 cucharadas restantes de aceite y hornear a 200ºc. durante 25-30 minutos. Sacar del horno, espolvorear con perejil y servir.