24 higos bien maduros
1/2 l. de crema chantilly
Asegurarnos de que los higos estén libres de bichos y del rabo que lo une a la rama del árbol. Si es necesario los pasamos volando por agua y los escurrimos delicadamente en un trapo. También los podemos pelar, pero es un trabajo de chinos, así que cada uno haga lo que pueda. Los servimos bien fríos, partidos en cuartos o en mitades, en boles, acompañados de la crema chantilly. Si somos un poco borrachuzos, los podemos rociar con unas gotas de algún alcohol escondido antes de jamarlos con la crema.